sábado, 24 de julio de 2010

Go horse ridin'


Ir al paso se hace aburrido cuando has aprendido a trotar. Mi corazón sólo sabe galopar desde que te conoce y mis manos tiemblan como lo hacen las hojas de los robles en pleno vendaval cuando me miras diciendo te quiero. Quería creerte, es más, lo hacía. Nuestra melodía... I'm yours... Porque era como en las películas, que teníamos que tener una canción,¿verdad? Entonces, debería haber final feliz, ¿no? Eso sólo pasa en Disney... Yo no quise un final feliz porque simplemente no quería un final, sin embargo, a veces creo que tú no pedías ni un principio. ¿O quizás sí lo hiciste pero el argumento no te convenció? Puede que todo fuera culpa del actor principal o de la fecha de estreno. Maldito lunes 26 de octubre... De una forma u otra, llegaron los créditos. Tras 9 meses de largometraje, drama, sonrisas y besos, no de rozar el cielo con la punta de los dedos, sino de estar sumergidos en él, se me hace difícil comprender que esas largas tardes sentados en un banco del parque, hablando de esto y de aquello, sin prestar atención a las palabras dichas, puedan llegar a su fin. Quiero que sepas quién soy o quién era para ti, y a veces no quiero que recuerdes ni mi nombre. ¿Bipolaridad? No... Un trastorno peor: me he enamorado.