miércoles, 10 de octubre de 2012

Eso quiero

Embarcar en tu sonrisa. Despegar en tus labios. Volar por el cielo de tu boca. Aterrizar en tus brazos. Hospedarme en tu mirada y hacer turismo por tus lunares. Destino: felicidad.

Todo sucede por alguna razón

Vivamos todo esto como si estuviéramos soñando con los ojos abiertos. Tal vez sea un camino largo, quizá no sea fácil, puede que surjan dificultades, pero debemos tener paciencia para aceptarlas cuando no podamos hacer otra cosa y fuerza para superarlas cuando sea necesario. Un cambio a veces provoca otros cambios. A todos nos gustaría volver atrás, todos tenemos al menos una cosa que arreglar. Pero no se puede. Hay que vivir con los remordimientos. Solo podemos olvidarlos o asumirlos. Hacer algo que te permita sentirte mejor. Pero no podemos culparnos por algo que tal vez hubiera ocurrido de todos modos.

domingo, 7 de octubre de 2012

Stuck in my body

Nos atacamos el uno al otro como si estuviésemos en guerra. Sabemos que no podemos seguir así; pero aquí vienes otra vez, haciéndome quererte. Y, aunque mi mente susurre "no", mi corazón grita "sí". Y, aunque intente pararte, tus labios respiran mi aliento. Así que dejo de pensar y nos grabamos en nuestros cuerpos. Y, aunque me despierte satisfecha y culpable a la vez, te amaré una noche más.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Somos las cuerdas desafinadas de una guitarra que no volverá a sonar igual

Y poner la música en modo aleatorio a sabiendas de que sólo tengo una canción que tú descargaste. Y pasar de cantarla a dejarse llevar por los vaivenes de la base. 
Pam. Pam Pam. 
Y desear que volvamos a encontrar nuestro ritmo. 
Pim. Pam. Pum. 
Pero vamos descoordinados. Sin compás. 
Pum. Pum. Pum. 
Olvidamos los instrumentos principales, las notas musicales y la melodía. Quedó sorda nuestra partitura. Tú no me escuchabas y yo no te entendía.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Lo extraordinario se volvió costumbre

Nuestra montaña rusa se convirtió en una caída libre en la que parecía que nunca llegaríamos a tocar fondo y después en una noria en la que nos hemos acostumbrado tanto a la velocidad del descenso que somos capaces de divertirnos en ella. El problema es que ambos sabíamos que en algún momento la atracción fallaría y que teníamos los día contados. Aún así, no puedo ni quiero bajarme. Me he acostumbrado a los mareos y al hormigueo en el estómago de saber que estoy demasiado arriba y que en cualquier momento voy a caer. Me he acostumbrado a las contradicciones, a los cambios de sentido y de dirección. Me he acostumbrado a que se pare cuando estamos en lo alto del todo para que podamos sentir el cielo un poco más cerca y a que vuelva a bajar otra vez. Me he acostumbrado a ti.

viernes, 17 de agosto de 2012

martes, 7 de agosto de 2012

Siempre hay más

Nunca es suficiente. 
Nunca son suficientes los besos. Ni los abrazos. Ni las tardes juntos. 
Nunca son suficientes las risas. Ni las lágrimas. Ni los "te quiero". 
Nunca son suficientes las despedidas. Ni las discusiones. Ni los reencuentros. 
Siempre hay más. 
Siempre hay más besos. Más abrazos. Más tardes juntos. 
Siempre hay más risas. Más lágrimas. Más "te quieros". 
Siempre hay más despedidas. Más discusiones. Más reencuentros. 
Contigo nunca es suficiente.

lunes, 18 de junio de 2012

Variables

Nada es igual. Sería una tontería esperar que lo fuera. A medida que pasan los días y vamos viviendo experiencias, nuestra personalidad cambia. Todo son variables. Ahora lo que se busca son resultados inmediatos y lo que tarda en suceder no suele parecernos lo suficientemente importante como para esperar. El caso es que, al obtener todo de una forma tan relativamente fácil, nos resulta sencillo olvidarlo. Nos marcamos una meta, ideamos un plan para que no nos cueste trabajo conseguirla y, tan pronto como la consideramos nuestra, pasamos a otra cosa. No nos paramos a saborear el éxito, a disfrutar de nuestros logros, sino que nos centramos en otro objetivo y vuelta a empezar. Al ganar también se pierde y a veces me pregunto qué es lo que nos ha llevado hasta aquí. Y, bueno... la respuesta es siempre la misma: el tiempo y la avaricia.

jueves, 14 de junio de 2012

Just keep me going

Por cómo me miras cuando me tienes cogida de la cintura, por cómo me besas después de mirarme fijamente a los ojos, por cómo me hablas al oído mientras vemos una película en el sofá, por cómo entrelazas tus dedos con los míos cuando caminamos por la calle, por todas las sonrisas que me has arrancado, por las cosas que me has enseñado, por lo segura que me haces sentir cuando estoy contigo, por cómo se enredan mis manos en tu pelo, por la forma en la que acaricias mi espalda... Gracias.

domingo, 27 de mayo de 2012

Que mis miedos se fundan en tus besos

No puedo quedarme sentada esperando una respuesta. Bueno, rectifico, por poder, puedo. El problema es que no quiero. 
Siempre me he dicho a mí misma que nunca iba a dejarme llevar tanto como para luego no saber dónde estaba. Que eso de hacer el muerto, dejar la mente en blanco, cerrar los ojos y que la marea sea quien decida hacia qué sitio debes ir lo haría solo en la playa, en verano, con amigos cerca por si no me daba cuenta de que me alejaba demasiado.
Pero entonces llegaste tú. Tú y tu sonrisa. Tú y tu capacidad para hacerme sentir bien cuando estamos juntos e insegura cuando te marchas. Tú y tu forma de abrazarme y hacer que piense que de verdad quieres esto, que me quieres a mí. Tú y cuando te muerdes los labios y después muerdes los míos...
Y ahora me doy cuenta de que había dejado que tú fueras las olas, que me mecieras en el océano de tu mirada, que intentaba mantenerme a flote pero cada vez era más difícil. Trataba, y en realidad aún lo hago, de seguir nadando para alcanzar la costa. Pero lo que empieza con ilusión acaba con decepción, y se me están cansando los brazos.

lunes, 21 de mayo de 2012

Menos es más

Hay veces en las que, intentando evitar que algo suceda, lo provocas.

Necesitamos decir que no a los miedos

¿Por qué aprendemos cuando somos pequeños? Porque no tenemos miedo de fallar. Si nos asustara la idea de comernos el suelo con los primeros pasos, ni siquiera intentaríamos ponernos de pie. Es cierto que el miedo puede evitar que nos hagamos daño con un peligro real, pero son muchos los casos en los que no hay riesgo ni amenaza. Dicen que quien no arriesga no gana, y es verdad. Decide qué es lo que quieres y ve a por ello.

viernes, 18 de mayo de 2012

De nuevo

 Depués de experimentar lo que es perder algo que quieres, ya sea un miembro de tu familia, un amigo,  un blog, un partido de fútbol... Después de sentir ese vacío que deja lo que se ha marchado... Después de darte cuenta de que esa vaga esperanza de que regrese no servirá de nada... Después de aceptarlo, de asumirlo y de superarlo, te cuesta volver a empezar de nuevo. Nervios, miedo, esperanza... Poco a poco te vas obligando a dejar todos los recuerdos atrás, los guardas en esa parte del cerebro que te impides visitar por temor a volver a derramar lágrimas en vano y tratas de sonreír de nuevo, de abrirte a los demás... Pero sabes que algo ha cambiado, que nada volverá a ser lo mismo y en el fondo te sientes más fría, más distante y más ajena a tus propios sentimientos. Hasta que, sin esperarlo, aparece y vuelves a ser feliz sin saber muy bien cómo y por qué. Aparece y te vuelves a sentir agusto contigo. Aparece y encuentras una parte de aquello que creías perdido, de ti misma.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Algo así como lo que necesitaba

Está claro. Cuánto menos buscas algo, más fácil es encontrarlo. Aunque también hay que aprender a crear nuestras propias oportunidades. No debemos vivir solo en un lado. Hay que moverse, mirar las cosas desde puntos diferentes, intentar comprender las acciones del resto, los motivos, cuándo, dónde y por qué hacen lo que hacen. Poco a poco, el tiempo va poniendo a cada uno en su lugar y me gusta dónde estoy ahora mismo. Aquí y allá pero contigo.
+ Se te ha caído un pelo jajaja.
- ¡Genial! ¡Ya tienes un recuerdo!
+ ¿Para qué quiero algo que me recuerde a ti si es a ti a quien tengo?
Sin prisas, pero sin pausas.

martes, 20 de marzo de 2012

I don't quite know how to say how I feel

No saber qué escribir, qué pensar, qué decir o qué hacer; y, en consecuencia, ni escribir, ni pensar, ni decir, ni hacer. Ni siquiera sentir.

martes, 24 de enero de 2012

Donde duele, inspira

La vida debería vivirse al límite y sin someterse a normas. Hay que pensar en cada momento, cada idea y cada sueño como un reto y no quedarse preso en la nostalgia. Trata de conseguir tus metas porque no hay nada peor que quedarse sentado viendo pasar de largo el presente. Un día más es un día menos y el cronómetro está puesto en movimiento. No te dejes guiar por la gente que te rodea mientras intentas mantener el equilibrio sobre una cuerda floja. Siempre habrá alguien que actúe como viento para que te choques contra el suelo.  
Por eso, y ya que odio las lágrimas, me seco los recuerdos; y ya que temo las sonrisas, me desnudo del miedo. Y trato de buscar el cielo de su boca, pero allí la atmósfera no es fiable. Así que busco un aire más puro que se mueva entre mis dedos y se clave en mi retina. Un aire que no asfixie ni ahogue. Un aire libre de nervios y dudas. Un ambiente de felicidad continua. Un constante horizonte al mediodía y no una puesta de sol maravillosa pero efímera.

domingo, 22 de enero de 2012

Trying to fly high as a kite

Pasa rápido el tiempo para aquellos que buscan algo y demasiado lento para los que esperan.
Luego están los que sólo oscilan entre un lado y otro, sin saber qué es lo que buscan y teniendo prisa por encontrarlo, y sin saber qué es lo que esperan y dejando correr las agujas del reloj mientras llega.
Depués están esos momentos en los que, sin importar la velocidad que lleve el tiempo, los aprovechas hasta el último segundo; cuando ya no necesitas buscar ni esperar nada, sino que tienes la sensación de que todo lo que has hecho anteriormente ha servido para llegar justo ahí.

jueves, 5 de enero de 2012

El mundo se va derritiendo gota a gota

Tomaste mi mano y me acercaste a ti, más cerca que nunca, con el presentimiento de que no tendríamos palabras suficientes para expresar lo que queríamos. Mientras tú intentabas formular la pregunta, mi mente ya iba a mil intentando encontrar la respuesta, pero fue el corazón quien ganó la carrera. "Claro que no lo he olvidado" respondí. Y así era. Porque la cuestión no es olvidar, sino recordar sin hacerse daño, sin sufrir. Me preguntaba si tú también estabas pensando en todo lo ocurrido, si deseabas lo mismo, si te arrepentirías o no después. Entonces, me desprendí de las dudas y me centré en el presente, en lo bonito del momento, en que tal vez sería la primera y la última vez que pasaría. Sonreí. Quizás por la ironía de la situación o porque realmente era feliz. Entonces mi sonrisa se fundió en tus labios y mis manos en tu pelo.

Por el miedo a equivocarnos

Porque hay cosas que quieres, que debes y que puedes hacer... y otras que no. Porque no es bueno decir nunca, pero nada es para siempre. Porque todas esas noches sin dormir, en las que hablas de todo y de nada, de ellos y de nosotros, de ti y de mí, tal vez sirvieron de algo o fueron una pérdida de tiempo. Porque hay veces en las que vuelves a revivir todos y cada uno de los segundos que has compartido con una persona y te preguntas qué hubiera pasado si no hubieses dicho ésta o tal cosa; si hablaste muy poco, suficiente o demasiado. Porque hay mil formas de conseguir lo que te propones y otras mil de fracasar en el intento. Porque me hubiese gustado volverme a perder en la oscuridad, pero prefiero encontrarme en los rayos del sol. Porque los días se hacen cortos y las noches, largas. Porque sonreímos y estamos al borde de las lágrimas. Porque no puedes depender de si alguien llega o se va, pero necesitamos a alguien en quien podamos confiar. Porque no siempre es fácil, pero tampoco difícil. Porque si cuando puedes, no quieres; cuando quieras, no podrás. Porque nunca ha sido perfecto, pero ha sido lo mejor.