martes, 25 de noviembre de 2014

4517

Somos de los de los ojos llorosos,
la sonrisa en la boca,
y el corazón en un puño.

Y no sé si me da más valor,
o miedo.

Llorar hacia dentro,
regándolas,
mis heridas.

Que no sé si se están ahogando,
o echando raíces.